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Por
grande que sea vuestra veneración por los Maestros tibetanos y vuestro
amor por el pueblo tibetano, no digáis nada malo sobre los chinos. Las
llamas del odio sólo pueden ser extinguidas por el amor y si el fuego
del odio no se extingue es porque el amor no es aún lo suficientemente
fuerte"
Su
Santidad el XIV Dalai Lama

LAS
CINCO SABIDURÍAS
El
principio del vajrayana es Transformación, y es algo que no tiene lugar de forma
imaginaria, sino de forma práctica. La base es la “transformación” de las Cinco
Emociones perturbadoras: cólera, orgullo, deseo, celos e ignorancia, en los
Cinco Supremos Conocimientos o Sabidurías: la S.similar al espejo, la S. de
la ecuanimidad, la S.discriminativa, la S.que todo lo realiza y la S.del Dharmadatu.
»
SABIDURÍA SIMILAR AL ESPEJO. Relación entre esta sabiduría y la cólera: existen
cosas o gente que no nos gusta, que son dolorosas o desagradables, o que rechazamos.
La sabiduría similar al espejo significa que todo fenómeno, bueno o malo, cómodo
o incómodo, agradable o desagradable, es manifestación de la naturaleza última.
Realizar esto, es realizar la Sabiduría semejante al espejo. (Aksobhya)
»
SABIDURÍA DE LA ECUANIMIDAD. Relación con el orgullo: la relación entre esta
sabiduría y el orgullo es muy simple, porque la procedencia del orgullo se reduce
a un punto muy “simple”, que es el establecimiento de yo, de uno mismo, respecto
a los demás. Aceptamos fácilmente nuestras virtudes, pero más difícilmente nuestros
. defectos . Cuando realizamos esta sabiduría nos liberamos del ego.(Ratnasambhava)
»SABIDURÍA
DISCRIMINATIVA. El sentido que esconde es el de que cada fenómeno que
está en el exterior y que podemos ver, oir, tocar, oler o saborear, no son más
que reflejos interdependientes. Como ejemplo podemos pensar en el dulce; a los
niños les gusta mucho el dulce, sienten apego por él. El dulce no existe más
que como objeto de la lengua. La lengua no existe más que como sujeto del dulce.
Así el dulce y la lengua entran en conexión y por ello se necesita tener más
y más dulce. De esta manera se desarrolla cualquier clase de deseo. Cuando realizamos
esta inseparabilidad, entonces nos liberamos del deseo espontáneamente, (Amitabha)
»
SABIDURÍA QUE REALIZA TODO ACTO. Relación con los celos: los celos vienen de
la competitividad. Este término, competitividad, quiere decir inseguridad. Cuando
no estamos seguros tenemos celos. La sabiduría que realiza todo acto, quiere
decir que la esencia de las cosas, la cualidad última de Budha está siempre
presente en nosotros; al reconocer esto ya no hay nada de qué estar celosos,
y entonces nos liberamos de los celos. (Amogasidhi)
» SABIDURÍA
DEL DHARMADATU. La ignorancia. La sabiduría del dharmadatu es lo que todo lo
abarca, la que penetra todo fenómeno. Esto es lo que quiere decir Dharmadatu
o inmensidad. Si realizamos esta inmensidad, en lo que todo está inmerso, ya
no existe el no-conocimiento. Así, la esencia de la ignorancia es la sabiduría
de la inmensidad. Al realizarla estamos libres de la ignorancia. (Vairocana)
Traducción
al español del francés del libro del Muy Ven Bokar Rinpoche.
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HILO
DE JOYAS PRECIOSAS, de NAGARYUNA.
Te
contaré de modo resumido las bellas cualidades de aquellos que se encuentran
en el sendero de la compasión: El dar, la ética, la paciencia y el esfuerzo,
la concentración, la sabiduría, la compasión y demás.
Dar
es entregar lo que tienes. La ética es hacer el bien a los demás. La paciencia
es abandonar sentimientos de enfado. Y el esfuerzo es sentir la alegría que
incrementa todo lo bueno.
La
concentración es unipuntualizada, libre de malos pensamientos. La sabiduría
es discernir lo que realmente existe. La compasión es una especie de inteligencia
elevada, mezclada profundamente con amor hacia todos los seres vivos.
Dar
produce riqueza, de la ética viene un mundo bueno, La paciencia reporta belleza,
la eminencia viene del esfuerzo, La concentración produce paz y la libertad
viene de la sabiduría. La compasión logra todo lo que deseamos.
La
persona que adopta las siete a la vez y las perfecciona, llegará a ese lugar
de conociemiento inconcebible que no es menor que el del protector del mundo.
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1-Para verte a ti mismo experimentando
éxito en los negocios y prosperidad financiera, planta impresiones en tu inconsciente
por medio de mantener un estado mental generoso.
2-Para verte en un mundo, en
general, un lugar muy feliz, planta impresiones en tu inconsciente por medio
de mantener un medio de vida ético.
3-Para verte físicamente sano
y atractivo, planta impresiones en tu inconsciente por medio de evitar enfadarte.
4-Para verte como un líder
tanto en tu vida personal como en los negocios, planta impresiones en tu inconsciente
sintiéndote feliz por implicarte en acciones constructivas y serviciales.
5-Para verte capaz de enfocar
tu mente de manera firme, planta impresiones en tu inconsciente practicando
profundos estados de concentración o meditación.
6-Para verte libre de un mundo
en que las cosas no funcionan como quieres, planta impresiones en tu inconsciente
por medio de aprender los principios del potencial escondido en las impresiones
mentales.
7-Para
verte a ti mismo y a todos los seres conseguir cualquier deseo, planta impresiones
en tu inconsciente por medio de cultivar una actitud compasiva hacia todos.
ACERCA DE LAS INICIACIONES POR EL M.V. KALU
RIMPOCHE
3-INICIACIONES, VOTOS Y COMPROMISOS SAGRADOS
Las
iniciaciones constituyen uno de los elementos fundamentales del vajrayana.
Ello se apoya en la utilización de una fuerza espiritual- la gracia, la bendición,
la influencia espiritual, o cualquier otro término que se utilice para traducir
el término tibetano djinlap o el sánscrito adhistana- de la que
el maestro es el depositario y de la que el discípulo sacará provecho
principalmente por medio de la práctica de los yidams* y de la recitación
de sus mantras*. Para que esta fuerza y su vector - el yidam- puedan
ser transmitidos del maestro al discípulo. se hace necesaria una determinada
ceremonia: la iniciación.
Dado
que la tradición tibetana reúne un gran número de yidams, las iniciaciones
son también muy numerosas y variadas, sin que por ello se altere la unidad esencial
de la gracia, es decir como que la misma agua pura puede ser ofrecida
y bebida en recipientes diversos. En el capítulo que contiene los Principios
del Vajrayana ya se ha abordado el tema de las iniciaciones. Se retoma aquí
con más detalle, completado con una importante exposición de los compromisos
que se derivan, situándolos en el contexto general de los votos.
LAS INICIACIONES
-I-
La investidura
sagrada
La noción de iniciación implica la idea de la concesión
de un poder, de una autoridad (1-la palabra tibetana utilizada para iniciación:
uang, significa precisamente “poder”).
En el terreno político, los jefes de Estado, los ministros
o los otros cargos del Estado, ocupan puestos de responsabilidad que les confieren
una cierta autoridad. Para que sean poseedores del poder, se hace necesario
que, previamente, hayan sido investidos, o nombrados, elegidos o entronizados,
según las culturas. Si se trata , por ejemplo, de una coronación, el futuro
rey estará situado en un trono en presencia de grandes dignatarios, recibirá
las diferentes insignias de la realeza, y a partir de ese momento, se habrá
convertido auténticamente en el jefe de su reino. Y es sólo después de esta
investidura cuando dispone de una autoridad que le permite dirigir, dar órdenes
y ser obedecido por todos. Similarmente, una iniciación - que incluya las subdivisiones
de la iniciación del vaso, la iniciación secreta, la iniciación del conocimiento-sabiduría
y la iniciación oral - confieren a quién la recibe un poder en la práctica de
la meditación.
Iniciación
del vaso (-1-La palabra
vaso (bumpa,tib.) se refiere a una vasija de agua ritual de la que el discípulo
recibe agua consagrada).
La primera subdivisión referente al proceso de iniciación
es la “iniciación del vaso”, conferida al cuerpo. Implica una relación con diferentes
divinidades* (principalmente los cinco Budas patriarcas*, los cinco Budas femeninos*,
diferentes grupos de bodisatvas* masculinos y femeninos) ya que da el
poder de meditar en los aspectos impuros del individuo y del universo bajo la
forma pura que son las divinidades correspondientes y de realizarlos como tales.
Así los cinco agregados*- formas, sensaciones, percepciones,
voliciones, conciencias- no son otra cosa más que el reflejo en la persona corriente
de los cinco Budas Patriarcas en el ámbito del Despertar. La iniciación del
vaso introduce la esencia divina de los cinco agregados y confiere el poder
de realizarla en base a una equivalencia entre cada agregado y cada Buda:
-formas
: Vairocana,
-sensaciones : Ratnasambhava,
-percepciones : Amitabha,
-voliciones : Amogasidhi,
-conciencias : Akshobya.
Igualmente la iniciación sirve de introducción para
establecer una equivalencia entre los cinco elementos y su esencia, los cinco
Budas femeninos:
-tierra
: Boudalocana,
-agua
: Mamaki,
-fuego
: Pandaravasini,
-aire
: Samayatara,
-espacio
: Vajradhatesvari.
Y en tercer lugar, las ocho conciencias* --conciencia
visual, auditiva, olfativa, gustativa, táctil y mental a las que se añaden la
conciencia “de la mente perturbada” y la conciencia “base de todo” (scto.alayavijnana)--
son percibidas como siendo los ocho grandes Bodisatvas masculinos y los objetos
de las conciencias como los ocho grandes Bodisatvas femeninos.
De esta manera, todos los componentes
psico-físicos de la persona son consagrados en tanto que divinidades, y el discípulo
recibe el poder de meditar bajo la forma del cuerpo de la divinidad de la iniciación.
Este proceso constituye la “iniciación del vaso” llamada también la “iniciación
del cuerpo” de la divinidad, por su relación con los canales sutiles (nadis),
que van a permitir la actualización última del cuerpo de emanación
(nirmanakaya).
Iniciación
secreta
En los canales sutiles del cuerpo
circula la energía sutil* (prana) que está unida a la palabra y cuya
expresión totalmente pura corresponde al cuerpo de gloria (sambhogakaya).
Para realizar esta pureza, se confiere la “iniciación secreta” también llamada
“iniciación de la palabra” de la divinidad, gracias a la cual todos los alientos
sutiles impuros son transformados en alientos puros.
Para efectuar esta purificación, se utilizarán los ejercicios
de respiración y la recitación de los mantras. El discípulo recibe en
efecto el poder, por medio de esta iniciación secreta, de considerar todos los
sonidos como el mantra de la divinidad. Conviene saber que el cuerpo
está inervado por una red de 72000 nadis, de los que hay tres principales:
el canal central y los dos canales laterales, situados a derecha e izquierda.
La terminación de cada uno de estos canales presenta una configuración asociada
a las treinta consonantes y a las dieciséis vocales del alfabeto sánscrito y
forma la base a partir de la cual la palabra puede funcionar. Cuando se confiere
la iniciación secreta, también se da, debido a la relación entre el aliento
sutil, la palabra y el sambogakaya, la facultad de actualizar la palabra-vajra
del shambogakaya.
Iniciación
de conocimiento-sabiduría
En tercer lugar se confiere a la mente del discípulo
la iniciación de la mente de la divinidad o “iniciación de conocimiento-sabiduría”.
Esta tercera iniciación está vinculada a los tigles* (scto.bindu)
y confiere el poder de poner en práctica las técnicas de meditación en las que
son utilizados.
En consecuencia, una vez recibidas la iniciación del vaso,
la iniciación secreta y la iniciación del conocimiento-sabiduría, se hace posible
poner en práctica los “seis dharmas de Naropa” -- tumo, cuerpo
ilusorio, sueño, clara luz, transferencia de conciencia y bardo-- en
el curso de los cuales se medita en los canales, los alientos y los tigles;
esto abre también la posibilidad , en algunos casos, de practicar, en el marco
del vajrayana, las técnicas de retención de tigles en la unión sexual.
Resumiendo, hemos visto hasta el momento presente tres
iniciaciones que reúnen el cuerpo, la palabra y la mente del lama y del yidam.
Hemos pues recibido el poder de meditar de manera efectiva en los tres “vajras”
(vajra se refiere aquí al aspecto último y totalmente puro del cuerpo, la palabra
y la mente):
-los nadis como cuerpo-vajra,
-el prana como palabra-vajra,
-los tigles como mente-vajra.
La
iniciación de la palabra preciosa o iniciación oral
La cuarta iniciación es la “iniciación
de la palabra preciosa”. Se apoya en el principio de que los nadis, el
prana y los tigles, así como el conjunto de los fenómenos exteriores
e interiores, proceden sólo de la mente. Por la cuarta iniciación se es introducido
a esta naturaleza de la mente y se recibe el poder de practicar y de realizar
el mahamudra.
LAS INICIACIONES
-II-
El acceso a la práctica del vajrayana
se hace por medio de una iniciación, cuya eficacia requiere la realización del
maestro que la confiere así como la confianza e inteligencia del discípulo que
la recibe. Las iniciaciones pueden adoptar formas muy diversas en el transcurso
de ceremonias de complejidad muy variable. Durante las iniciaciones de
las grandes divinidades tántricas, la versión más común y más elaborada de la
iniciación implicará, por ejemplo, la confección de un mandala* hecho
de arena de colores. Una versión de complejidad mediana utilizará un mandala
pintado sobre tela, y una más simple un mandala hecho de pequeños montones
de arroz. Y finalmente, en una iniciación reducida a lo esencial, el cuerpo
del maestro que la da o bien una simple representación mental bastan para simbolizar
el mandala.
Las
cuatro etapas de una iniciación
Una iniciación comprende en su forma más completa cuatro
subdivisiones llamadas las “cuatro iniciaciones”:
-iniciación del vaso,
-iniciación secreta,
-iniciación del conocimiento-sabiduría,
-cuarta iniciación o iniciación de la palabra preciosa.
Hay formas simplificadas que se limitan a la transmisión
del cuerpo, la palabra o la mente de la divinidad o sólo a la iniciación del
vaso, pero una iniciación, en el más completo sentido del término, implica las
cuatro subdivisiones que acabamos de mencionar. Es sólo entonces cuando los
samayas* representan su auténtico papel y deben ser escrupulosamente
respetados, y es también entonces cuando la transmisión de la gracia abre totalmente
la puerta a las realizaciones*.
Fases
preparatorias
El lama encargado de dar una iniciación debe, ante todo,
de acuerdo al tantra*correspondiente enunciado por el Buda, preparar
el mandala que servirá de soporte, ya sea un mandala de arena, un mandala
pintado o hecho de montoncitos de arroz dispuestos simbólicamente sobre un soporte.
Luego, oficiando él solo, ejecuta una parte del ritual que consta de tres fases
preparatorias:
-el da-kye, en el que se visualiza a sí mismo con
el aspecto de la divinidad,
-el dun-kye, en el que visualiza a las divinidades
en el espacio,
-el bum-kye, en el que consagra el vaso de la iniciación
visualizándolo como un palacio celestial en el que residen las divinidades de
la iniciación.
Finalmente se añade una cuarta fase preparatoria:
el lama se confiere la iniciación a sí mismo (da-djuk). Sólo a partir
de este momento se admite la entrada al templo de los discípulos prestos a recibir
la iniciación.
La
iniciación del vaso
El discípulo recibe en primer
lugar “la iniciación del vaso”, conferida al cuerpo, que le abre a la naturaleza
pura de los diferentes componentes de su personalidad psico-física: los cinco
agregados, los cinco elementos, los factores de la percepción*, etc.. Esta iniciación
es otorgada por medio de diferentes objetos rituales que representan a
los cinco Budas* Patriarcas: rueda, campana, vajra*, etc.. .Por este
proceso, las faltas y los velos correspondientes al cuerpo son disipados y los
componentes de la personalidad se transforman en sus aspectos puros correspondientes:
los cinco Budas Patriarcas, los cinco Budas femeninos, los ocho grandes Bodisatvas
masculinos y femeninos, etc.. Esta iniciación da el poder, a partir de ahora,
de meditar en el propio cuerpo bajo la forma del cuerpo de la divinidad y conducirá,
en último término, a realizar el cuerpo de emanación (nirmanakaya)
Iniciación
secreta
La segunda iniciación, la”iniciación
secreta”, conferida a la palabra, se transmite por medio de alcohol consagrado,
transformado en ambrosia (tib.dutsi), contenido en una capala craneana
(recipiente hecho con la parte superior de un cráneo, forrado y adornado de
plata) de la que el discípulo bebe alguna gotas. Esta iniciación purifica las
faltas y los velos correspondientes a la palabra, da el poder de recitar el
mantra de la divinidad y permite, finalmente, realizar el cuerpo de gloria (sambogakaya).
Iniciación
de conocimiento-sabiduría
La tercera iniciación, la “iniciación
de conocimiento-sabiduría”, se confiere a la mente y se transmite por medio
de una “conocedora” (rikma), representada para la ceremonia bajo la imagen
de una joven, pintada en una tarjeta. Ella purifica las faltas y los velos correspondientes
a la mente, da el poder de meditar en la unión de la felicidad y de la vacuidad,
y permite, en el sentido último, realizar el cuerpo absoluto (dharmakaya).
La
iniciación de la palabra preciosa
La cuarta iniciación, la “iniciación de la palabra preciosa”,
que no utiliza objetos rituales , consiste en una introducción oral al “modo
de ser”* de la mente y de todos los fenómenos. Afecta al nivel de la simultaneidad:
purificación simultánea de las faltas y velos del cuerpo, la palabra y la mente;
el poder de meditar simultáneamente en nuestro cuerpo como el de la divinidad,
en nuestra palabra como el mantra y la mente como el estado de absorción;
y la realización final del cuerpo de esencia (svabakaya), como unión
de los otros tres cuerpos del Despertar.
Para que una iniciación produzca un efecto real, es obvio
que es necesario que se den las condiciones exteriores. También se necesita
que el lama que la confiere, haya recibido previamente la transmisión auténtica,
y ejecute la ceremonia con exactitud, sin quitar ni añadir nada. Y por último
es necesario que los discípulos que la reciben tengan una confianza completa
en el lama, una cierta comprensión del proceso y la convicción de su eficacia.
El acercamiento a los sutras* del mahayana
y el acercamiento a los tantras del vajrayana conducen al mismo
objetivo, pero en lapsos de tiempo muy diferentes. Se dice que siguiendo la
vía de los sutras, el practicante debe esforzarse durante tres “kalpas*
inconmensurables” antes de alcanzar el Despertar, mientras que por la vía de
los tantras se avanza durante un máximo de dieciséis existencias para
obtener el mismo resultado. En cuanto al límite mínimo, varia según los textos:
algunos hablan de seis meses, otros seis años o doce, pero en cualquier caso
lo sitúan en el marco de la vida actual.

*Traducción a falta de posterior revisión. Mireia Viñes.
Palma de Mallorca 27/Febrero /98. Para uso interno de los centros D.S.K
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LAS
SEIS PERFECCIONES
Se puede cultivar la mente del Despertar apoyándose en los votos de Bodisatva.
Se toman con un Lama y cada vez que las emociones surgen en nosotros la fuerza
del compromiso nos ayuda a no caer bajo su poder. Los votos de Bodisatva implican,
por otra parte, un desarrollo completo de nuestra personalidad en el sentido
de orientar nuestra mente hacia el Despertar para el bien de los demás, codificado
bajo la forma de las seis perfecciones transcendentes (skto.paramita).
La primera perfección es el don o generosidad, que se divide habitualmente en
tres: el don de los bienes materiales, el don de la seguridad y el don del camino
espiritual. El dar, aunque sólo sea una migaja de pan, a un pequeño insecto,
y hacerlo con un corazón afectuoso, es la perfección del don. Debe uno habituarse
continuamente a dar con esta actitud.
La segunda perfección es la de la ética. De manera general, consiste en evitar
todo acto de nuestro cuerpo, nuestra palabra y nuestra mente que pueda dañar
a los demás. Y también puede seguirse mediante la observancia de determinados
votos, ya sean los de monje o de fiel laico.
La paciencia, la tercera perfección, estriba en no reaccionar con cólera a las
palabras hirientes o a la agresividad dirigida contra nosotros. Por el contrario,
debemos responder con amor y compasión. A menudo se piensa que es imposible
desarrollar una paciencia perfecta; sin embargo, si se conoce su naturaleza
y si uno se ejercita es muy posible conseguirlo. Cuando alguien nos reprende
o nos dirige palabras desagradables, espontáneamente aparece la cólera en nosotros.
Pero si se examina la naturaleza de estas palabras no se puede encontrar nada
sustancial. En realidad no son más que una sucesión de sonidos articulados,
vacíos en esencia. Esta reflexión nos permite comprender lo inútil de nuestra
cólera, ver que no se dirige contra nada real y que sólo se basa en la falsa
aprehensión de un fenómeno. ¿Entonces, porqué alimentarla?. Si, por otra parte,
sentimos cólera ante una persona que trata de dañarnos, es necesario comprender
que ella no puede hacer nada. Su acto no es libre. Supongamos que alguien me
tira una piedra o me golpea con un bastón. ¿De dónde viene el dolor que experimento?.
Sin duda alguna, de la piedra o del bastón. ¿Tengo que enfadarme con la piedra
o el bastón?. Evidentemente no. Ellos no tienen ninguna responsabilidad; tan
sólo son el juguete de la mano que los lanza. ¿Voy a enfadarme entonces con
la mano? Puesto que está dirigida por la mente de la persona tampoco tiene libertad.
Así que quizás debo sublevarme contra esta mente. Pero, de hecho, tampoco es
libre; está bajo el poder de la cólera. Esta cólera es la raíz de todo el proceso.
La persona, no es dueña de la situación y no hay, pues, ninguna razón para que
yo me encolerice con ella. Este estilo de razonamiento ayuda considerablemente
a cultivar la paciencia.
La cuarta perfección es la diligencia. Practicar una vía espiritual y desarrollar
la mente del Despertar requieren estar libres del temor a no estar a la altura
de la tarea, y exigen también el ejercitarse con perseverancia y regularidad,
tanto en la meditación como en la realización de actos positivos. Continuidad
y dinamismo en el camino constituyen la perfección de la diligencia.
La quinta perfección es la concentración. Habitualmente nuestra mente está ocupada
por multitud de pensamientos. Y no es libre porque se encuentra prisionera de
ellos. La meditación conocida como “pacificación mental” quita progresivamente
su fuerza a los pensamientos y los hace disminuir. Cuando la mente puede estabilizarse
en un objeto de su elección sin distraerse por ningún pensamiento parásito,
es la perfecciòn de la concentración.
Finalmente viene la sexta perfección, la perfección del Conocimiento. Ahora
nos identificamos a lo que llamamos yo, persuadidos de su existencia real. Pero
el yo no es más que una ilusión. Decimos “mi cuerpo”, “mi brazo”, “mi pierna”,
pero nos es imposible determinar la esencia del poseedor, ya que carece de existencia
propia. Reconocer que el yo no existe más que convencionalmente y no esencialmente,
es la perfección del Conocimiento.
El adiestramiento en las seis perfecciones en su plenitud no es asunto de un
día, sino una progresión regular que debe evitar las prisas y el desánimo. Haciéndolo
así, seguiremos verdaderamente la conducta del bodisatva. Las seis perfecciones
son benéficas a la vez para nosotros mismos y para los demás: el don, la ética
y la paciencia están más dirigidas a los demás; y en lo que se refiere a la
diligencia, a la concentración y a la sabiduría , al principio nos benefician
más a nosotros.
Enseñanza
de Bokar TulKu Rimpoché en Montpellier, Francia, en septiembre de 1.985. Traducción
al francés de François Jacquemart. Traducción al español de Mireia Viñes Roig.
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LA
MENTE
Para
describir la mente se consideran tres aspectos:
-
su esencia :
vacuidad;
-
su naturaleza : claridad;
-
su modo de funcionamiento:
la inteligencia.
1º) Su esencia es estar
vacía. Lo que significa que no tiene existencia material: la mente no tiene
forma, color, volumen o tamaño; es impalpable e invisible. Es semejante al espacio.
2º) La mente no es como un
espacio oscuro sin el sol, la luna o las estrellas que lo iluminen, sino más
bien se asemeja al espacio diurno o al espacio de una habitación iluminada.
Esto no es más que un ejemplo ilustrativo para indicar que la mente posee
un cierto poder de conocer, una facultad consciente que alumbra y hace posible
el conocimiento. Este poder contiene además la capacidad de producir la manifestación.
Cuando se piensa en América o en la India, la mente tiene la posibilidad de
hacer nacer esa imagen en su interior. La claridad de la mente es este
poder de conocer a lo que se añade esta facultad de evocación. Gracias
a la luz se pueden ver los objetos en la habitación en la que uno
se encuentra, estar consciente de su presencia. Gracias a la claridad
la mente tiene asimismo la facultad de conocer.
3º) La habitación en la cual
están ustedes sentados contiene vacuidad (el espacio de la habitación) y claridad
(luminosidad) lo cual no es suficiente para atribuirle una mente. Es necesario
encontrar un tercer elemento de descripción. Para que exista una mente ,
a la vacuidad y claridad hay que añadir “la inteligencia sin obstrucción”(I).
Esta inteligencia es la que permite conocer efectivamente cada cosa sin
confusión. No solamente la mente es consciente de los fenómenos (debido a la
claridad), sino que, además puede reconocerlos sin confusión, debido a la inteligencia.
Ante el espectáculo que contempla, por ejemplo, la mente sabe lo que es el cielo,
lo que es una casa, lo que es un hombre, etc.(II)
La mente es así conjuntamente
vacuidad, claridad e inteligencia.
(I) Inteligencia (tib.rigpa) no hay que tomarlo aquí como
antónimo de la estupidez, sino en el sentido de una facultad del intelecto,
la facultad de comprender y conocer.
(II) Otro
ejemplo ilustrativo de la naturaleza de la vacuidad, de la claridad y de la
inteligencia, sería decir que la vacuidad es semejante a una pantalla
de cine, que la claridad se corresponde a la vez con la luz que la ilumina
y con las imágenes que aparecen en ella, y que la inteligencia es el
hecho de que estas imágenes sean reconocidas por lo que son. El ejemplo sigue
siendo muy aproximativo, porque por una parte, la pantalla es limitada y por
otra parte el que percibe es una entidad distinta de la pantalla y de
las imágenes, mientras que en el caso de la mente no hay esta separación.
También
podemos tratar de entender estos tres componentes mediante el ejemplo del sueño:
-los fenómenos
del sueño aparecen en un espacio infinito, un substrato (para ser más precisos
sería mejor decir un no-espacio o un no-substrato) que no es más que la vacuidad
de la mente; es decir, lo insustancial que carece de toda característica
espacial o temporal.
-De ahí
nace, sin embargo, el mundo espacial y temporal del sueño. Venido de ninguna
otra parte más que de la vacuidad de la mente, no permaneciendo en ninguna otra
parte y no reabsorbiéndose en ninguna otra parte más allá, aparece todo un mundo
incluyendo la totalidad de los objetos de los sentidos. Eso es la claridad
de la mente. Que en ningún momento está separada de la vacuidad. Se dice que
la claridad es su dinámica o irradiación. Y esto no se aplica solamente al universo
onírico sino al conjunto de los fenómenos, y por esta razón, se dice en
el Sutra del Corazón: “El vacío es la forma; la forma es el vacío”.
-En fin
estos fenómenos del sueño son reconocidos, identificados, eventualmente juzgados:
y esta es la actividad de la facultad intelectiva.
El error
del soñador, es, por tanto, el no reconocer la unidad de estos tres componentes.
Es crear una división, asimilándose a una parte del sueño a quién llama “yo”
y considerando a todo el resto como “lo otro”. Ahí donde no hay más que
claridad, vacuidad e inteligencia, aparecen la dualidad sujeto-objeto, tomados
como entidades independientes y el juego emocional que rige las relaciones entre
ambos. Hay que estar despiertos para comprender que este modelo de experiencia
es falso. Y también es un error de interpretación el creer que los fenómenos
del sueño son la proyección de un yo central. Realmente se debe ir más lejos
y comprender que no hay ni un yo ni lo otro (ni tampoco ni no-yo, ni no-otro)
sino una vacuidad infinita que se expresa por una claridad infinita
y es comprendida por una inteligencia infinita, sin la menor solución
de continuidad entre las tres.
Transcripción
de enseñanza oral dada por el Muy Ven. Kalu Rimpoché en Hong-Kong en la primavera
del 86. Traducción al francés de François Jacquemart. Traducción al español
para Publicaciones Dharma de Mireia Viñes Roig (2201).
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KALU
RIMPOCHE
CAP.7 DE
BOUDHISME ESOTERIQUE - CL.LUMIERE
LOS MANTRAS
El tema de los mantras es
particularmente interesante tratarlo de cara al distinto acercamiento
que tienen los Europeos y los Tibetanos. En el Tibet, la tradición budista es,
de hecho, muy antigua, de manera que todo el mundo admite que la recitación
de mantras entraña efectos benéficos. En cuanto a los occidentales no ven ,
a menudo, en los mantras más que palabras, una actividad oral, y no saben muy
bien, en general, si eso conlleva algún efecto. No pueden ver cómo esas
palabras pueden influir en la mente.
PODER DE
LA PALABRA
Verdaderamente, en cierto
modo, las palabras no son más que sonidos que se pierden en el espacio. Pero
sin embargo son vectores (líneas de fuerza) muy poderosos. Este poder se evidencia
incluso en situaciones muy corrientes. Suponed que una persona le dice a otra
: “eres realmente formidable; lo que haces es extraordinario...” Aquel que recibe
estos cumplidos experimenta una cierta alegría y una gran exaltación. Si , por
el contrario se le hacen criticas o puntualizaciones desagradables a la misma
persona, entonces se encolerizará. Ambas emociones, alegría y cólera, han sido
provocadas por palabras: ese es el signo evidente de su poder, que se produce
en numerosas áreas y donde es fácil constatarlo.
Por otra parte, todo el mundo
sabe la gran importancia que tienen las palabras en nuestros estudios por ser
el vehículo indispensable.
Un proverbio tibetano subraya
perfectamente la fuerza de la palabra:
“Las palabras no tienen
punta ni filo,
pero pueden cortar el corazón
de un hombre”
ANATOMÍA
SUTIL
Los tantras enseñan que el
cuerpo del ser humano está recorrido por una red de 72.000 canales sutiles (nadis)
de los que se dice que terminan en forma de letra, concretamente las dieciséis
vocales y treinta consonantes del alfabeto sánscrito. Los aires (en las teorías
tántricas, los aires sutiles están íntimamente asociados a la palabra) o prana,
que circulan por los canales están influidos por estas formas, lo que explica
el porqué los humanos tienen la facultad de producir una gran variedad de sonidos,
cuya combinación da toda su riqueza a la lengua hablada. La estructura de esta
red de canales sutiles parece estar mucho menos elaborada en los animales; por
eso disponen de pocos sonidos para comunicarse.
UN SEXTO
ELEMENTO
La configuración de los canales
sutiles no basta, sin embargo, para conferir la posibilidad de expresarse con
complejidad. El cuerpo y la mente están , efectivamente, compuestos de cinco
elementos: tierra, agua, fuego, aire y espacio. Los humanos poseen además un
sexto elemento del que carecen los animales: el elemento de la conciencia primordial
(sct.jnana). En base a este sexto elemento, el cuerpo humano es llamado “cuerpo
vajra séxtuplo”. La conciencia primordial permite, por una parte, expresarse
con la ayuda de un vocabulario muy vasto y , por otra parte, comprender el sentido
de lo que se nos dice; y permite también la reflexión, la información y el conocimiento.
¿QUIEN PUEDE
ENUNCIAR UN MANTRA?
Los mantras constituyen un
aspecto del lenguaje cuya creación requiere capacidades particulares. Un ser
ordinario no está dotado de la facultad de crear un mantra.
Escojamos a alguien
que haya alcanzado la primera tierra de BODISATVA, un nivel bastante superior
al de la media de la humanidad, que posee doce poderes céntuples: la capacidad
de conocer los hechos de cien vidas anteriores y de cien vidas futuras, de poder
ir a cien paraísos simultáneamente, escuchar la enseñanza de cien budas a la
vez, permanecer al tiempo en cien estados meditativos, etc... Y sin embargo,
ni siquiera un ser así puede crear un mantra.
A medida que el Bodisatva
franquea la escala de las diez tierras, el poder de sus doce poderes se multiplica
por diez. Al alcanzar la séptima tierra se libera por completo del velo de las
emociones conflictivas. Sin embargo aún le es negada la facultad de componer
un mantra.
En la octava tierra, se produce
una nueva etapa en la progresión del Bodisatva que confiere a su mente diez
maestrías: sobre la duración de la vida, sobre los estados de absorción meditativa,
etc... y en particular, sobre el sentido de las palabras, de manera que a partir
de este nivel, se hace posible la composición de mantras.
Finalmente, al concluir la
décima tierra, gracias a la “meditación semejante al vajra” el Bodisatva
alcanza la realización absoluta, el estado de Buda. Un buda como poseedor de
la omnisciencia, tiene por definición, la facultad de crear todas las categorías
de mantras.
Es únicamente al nivel de
las tres últimas tierras del bodisatva , “las tres tierras puras” y del
propio estado de Buda, cuando la visión de todos los elementos que componen
el samsara y el nirvana es suficientemente vasto para que las implicaciones
de sonidos y de palabras sean perfectamente comprendidas, lo que autoriza la
enunciación de un mantra.
FUNCIÓN
DE LOS MANTRAS
Los mantras así creados vehiculan
el poder de purificar la mente de las faltas y velos y evidenciar su verdadera
naturaleza. Su función, es, pues, extremadamente benéfica.
Tomemos el mantra de Chenresi
(Avalokita) llamado el “mantra de las seis sílabas”, OM MANI PEME (PADME) HUNG.
A cada una de la sílabas se les atribuye los siguientes poderes:
- cierran la puerta de los
renacimientos en las seis clases de existencia del samsara;
-eliminan las seis emociones
conflictivas básicas: deseo-apego, odio-aversión, ignorancia, envidia, celos
y orgullo;
-permiten realizar las seis
sabidurías;
-conducen a poner en practica
perfectamente las seis paramitas;
etc..
Estas cualidades extraordinarias
del mantra de las cien sílabas han sido descritas por el Buda mismo así como
por el Guru Padmasambhava.
AVALOKITA,
EL MARIDO DE LA MUJER OGRO
En otro tiempo vivía en India
una especie de mujer ogro, cuyo apetito era tan feroz, a causa de sus tendencias
kármicas, que nunca lograba saciarse,fuera cual fuera la cantidad de alimento
consumido. Para intentar calmar su hambre mataba gran cantidad de seres humanos,
se comía su carne y bebía su sangre. Avalokita, para ayudarla a cambiar decidió
encarnarse en la tierra y transformarse en su marido. Asi pues tomó la forma
de un ogro, se casó con la mujer ogro y vivieron juntos en buena armonía.
Cuando la mujer se excitaba
para buscar comida, Avalokita recitaba casi continuamente el mantra OM MANI
PEME HUNG.
La ogresa, aunque al principio
no le prestaba mucha atención, acabó por preguntarle:
-Te pasas todo el tiempo farfullando
palabras incomprensibles. ¿Para que te va a servir?
-Lo que recito me es muy útil,
respondió Avalokita. Gracias a ello nunca tengo hambre y me encuentro bien.
La ogresa no veía muy claro
cómo algunas sílabas podían apaciguar el hambre, pero tuvo confianza en su marido
y quiso creer que él tenía la solución a su bulimia. Decidió entonces imitar
a su marido y muy pronto se vio desembarazada del apetito , que hasta entonces,
le había atormentado tanto. Y no solamente eso, sino que al proseguir recitando
el mantra aparecieron en su mente sentimientos desconocidos para ella: el amor
y la compasión. Más tarde realizó la verdad de la vacuidad y pudo así seguir
el camino del Despertar. Todo ello gracias a la simple recitación del mantra,
aún desconociendo al principio su significación ni su repercusión espiritual.
Incluso si no sabemos meditar,
la simple recitación de un mantra comporta grandes beneficios.
MANTRAS
INTRADUCIBLES
Los mantras han sido enunciados
por los budas y bodisatvas con la ayuda de las palabras y sonidos de la lengua
sánscrita, considerada como la lengua ideal de la tierra, superior a cualquier
otra. Al jugar el sonido un papel tan importante en el uso de los mantras, los
tibetanos no los han traducido jamás a su lengua, aunque se han transcripto
gracias a un sistema de transliteración que permite conservar el sonido sánscrito
aunque se utilice el alfabeto tibetano. De esta forma han preservado el poder
espiritual inherente a la sonoridad sánscrita y a la enunciación original del
mantra.
FÁCIL Y
BENÉFICO
Nos encontramos quizás en
una situación que, debido al trabajo o por diferentes actividades ,no
nos permite dedicar nuestro tiempo a la práctica del Dharma, en la que nuestra
mente ocupada con todo lo que tiene que hacer no tiene tiempo de meditar. Nos
queda , al menos, la posibilidad de utilizar nuestra palabra para recitar de
vez en cuando el mantra OM MANI PEME HUNG; con ello haremos algo muy valioso
cuyos efectos serán muy profundos, para nosotros mismos y para los demás.
Se dice que , por ejemplo,
cuando se recita el mantra y lo oye un animal, éste obtendrá el estado de buda.
Cuando se recita el mantra y después se sopla sobre las cenizas o los huesos
de un difunto, éste quedará , en un primer momento, libre de los sufrimientos
de los mundos inferiores, y luego seguirá su evolución hasta el Despertar. Estos
resultados no requieren que el beneficiario sepa meditar o medite. Todo esto
son los efectos de lo que se llama la “liberación por la escucha” o la “liberación
por la vista”; se producen por el simple hecho de escuchar o de ver el mantra.
Tengamos confianza en el mantra.
dejemos a nuestro cuerpo ocuparse de su trabajo y a nuestra mente dedicarse
a sus reflexiones; pero al mismo tiempo recitemos el mantra OM MANI PEME HUNG,
incluso sin estar atentos: purificaremos numeroso velos kármicos y obtendremos
finalmente el Despertar.
Se dice también que cuando
recitamos el mantra de Avalokita, el aire, al contacto de nuestro cuerpo, se
carga de una bendición que se retransmite a los animales a los que toca a continuación,
sembrando en ellos una semilla que finalmente los conducirá al Despertar.
Los efectos de los mantras
son muy vastos y muy poderosos. No podemos aquí abordar en profundidad este
tema. Aquellos que deseen estudiarlo con más detalle pueden buscar en
aquellos textos de Buda o Padmasambava, que contienen enseñanzas sobre
su naturaleza y sus beneficios; en particular en los diversos tantras
que exponen las ventajas específicas de el mantra de la divinidad a que se refieren.
En resumen los mantras permiten una gran purificación así como una profunda
acumulación de mérito y sabiduría.
QUITAR NUESTRAS
RETICENCIAS
Algunos occidentales, como
hemos dicho antes, piensan que los mantras no son nada más que sonidos desprovistos
de significado, y que recitarlos es una pérdida de tiempo y que es mejor meditar.
Realmente los mantras sólo usan el sonido, pero la meditación, parece que no
utiliza nada, ni siquiera ese nivel sutil de la manifestación que es el sonido.
Por lo que, en cierta medida, la meditación que no hace nada, debería
suscitar aún más dudas que los mantras.
La reticencia que podemos
tener a recitar mantras viene de dos factores:
- por una parte la ignorancia
de la función y los beneficios de los mantras tal y como son descritos por el
Buda.
-y por otra parte, la falta
de reflexión en la preciosa existencia humana, la muerte y la impermanencia,
la ley del karma y la naturaleza insatisfactoria del samsara. De ahí resulta
que, aún teniendo un cierto conocimiento del Dharma se mantenga
la pereza y parezca una actividad difícil la recitación de un mantra.
(El mala sirve para recitar
los mantras. Se sostiene con la mano izquierda y se desgranan las bolas pasándolas
hacia uno mismo. Los dos contadores que se añaden están terminados por un vajra,
símbolo de la compasión y de los medios hábiles, y de una campana, símbolo de
la sabiduría y de la vacuidad.)
Traducción a falta de
posterior revisión. Mireia Viñes. Palma de Mallorca 26/enero/98. Para uso interno
de los centro D.S.K.
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LOS
OCHO PENSAMIENTOS. DE S.E. EL MUY VEN. KALU RINPOCHÉ.
Su
Excelencia Khyab Je Kalu Rimpoché, tuvo como único objetivo el dedicar su vida
a todos los seres, ayudándoles con sus enseñanzas a descubrir el camino que
conduce a la felicidad permanente.
En
la conferencia que impartió sobre la Paz Mundial, nos hace ver que para lograrla
uno no debe luchar por cambiar su entorno, sino que tiene que transformarse
primero a sí mismo, por medio del Amor y la Compasión hacia todos los seres
y desarrollar la comprensión de la verdadera naturaleza de su mente. Pues es
sólo de esta manera como podrá cada uno contribuir verdaderamente a la paz y
armonía en el mundo.
•
Por el poder de la verdad compasiva de los refugios
supremos, por la raíz de la acción virtuosa y por la motivación pura y noble,
pueda por mi mismo, por mis propios esfuerzos, disipar los sufrimientos, sean
cuales sean, de todos los seres que llenan el espacio.
•
Por la excelencia de la virtuosa actividad en este
mundo y en el más allá, pueda colmar los deseos y esperanzas de todos
los seres tal y como ellos esperan.
•
Puedan mi cuerpo, mi carne, mi sangre y todo aquello
de lo que estoy compuesto servir para el bien de todos los seres sensibles,
en la forma más apropiada.
•
Puedan los sufrimientos de los seres, mis madres
en el pasado, reabsorberse en mí. Que puedan obtener mi felicidad y mi virtud.
•
Durante el tiempo que dure este mundo, que jamás
aparezca, siquiera un instante, el pensamiento de dañar a otro.
•
Que pueda ejercitarme diligentemente en hacer el
bien de los demás, sin descanso, aunque la tristeza, la fatiga u otros obstáculos
parecidos aparezcan en mí.
•
Que pueda ser capaz de satisfacer los deseos, sean
cuales sean, de todos los seres sedientos, hambrientos, necesitados y pobres.
•
Que pueda llevar la pesada carga, los sufrimientos
más difíciles de soportar, de los seres de los infiernos y demás seres,
y puedan ellos así quedar liberados.